
Corrian los 90 y mi amigo
Rodo (primero por la derecha) me hablaba de la espectacularidad de un embalse en Cadiz que se hacia llamar
Los Hurones, cada vez que realizaba un concurso de pesca en ese lugar me comentaba en cada ocasion que nos veiamos como los barbos que habitaban ese sitio le hacian poner al limite sus equipos de coup y en muchas de las ocasiones con roturas de lineas incluidas. Los concursos que hacia se repetian año tras año y mi inquietud por ver tan fabuloso destino crecia y la verdad sea dicha, nunca he tenido la ocasion de ir hasta ahora, quizas por descuido dandole prioridad a otros destinos y teniendolo más al margen del resto de embalses. Este fin de semana pude por fin ver tan precioso escenario, por la A-375 hasta la salida hacia Villamartin y luego tomando direccion hasta El Bosque en apenas 2 km desde la poblacion de El Bosque hay una salida direccion al Algar, siguiendo esa carretera se accede a una de las

colas del embalse. Como le ocurre a
Guadalcacin este embalse tampoco tiene muchos accesos siendo complicado llegar al agua con el coche.

Una vez montado el quipo me dispuse a empezar mi jornada de pesca, de nuevo caña de mosca en mano, queria probar esos barbos de los que tanto me habian hablado tirando al otro lado de la linea. Poco a poco iba orilleando salvando de vez en cuando algunos

vallados, el terreno de ganado bravo como bien indicaban las placas advertencian de la zona, el nivel del agua habia subido tanto que muchas de estas alambradas se metian dentro de ella. Cada paso que daba y me alejaba de las zonas mas inundadas por las ultimas lluvias mejoraba la actividad de los peces dejansdose ver algunos de buenos tamaños, en la primera de las reculas que me encontre con poco nivel de agua observe algunos grupos de carpas comiendo en superficie, lugar donde probe algunos lances y pude clavar

dos de estos peces, segui continuando hacia la zona Este del embalse dentro de un entorno espectacular con la sierra al fondo , los barbos volvieron a no dejar rastro salvo algunas esporadicas sombras que salian y bajaban fugazmente mu

y sensibles
a cualquier movimiento o ruido que no le resultaran normal, las ramas secas y los lances complicados debido a la proximidad entre los eucaliptos que bordean la mayoria del embalse hacian que los peces salieran asustados para las profundidades. Llegado ya a una zona mas "limpia" donde los lances se podian hacer con cierta comodidad logre engañar algunos de los barbos y ver esa fuerza de la que me habian hablado años atras, peces en plena forma me dieron una jornada muy agradable de la cual pude sacar muchas conclusiones, luego caminata hacia el coche con el buen sabor de boca que te deja el haber realizado los deberes por lo menos medianamente bien con un par de carpas y cinco barbetes y con muchas ganas de volver a visitarlo, seguro que no tardare tanto como hasta ahora en hacerlo.
Paisaje de los Hurones

este que pasó por aqui se arrastro poco....


Saludos.